viernes, 22 de abril de 2016

A Vos;

Charlando con unas amigas estabas. Creo… No estoy muy seguro de quienes eran.

Yo pasé caminando, te vi y sentí que hasta ahí había llegado mi corazón. Que tenía que salir de mi pecho y perseguirte para donde vayas.

Fue una sensación muy extraña. Parte de mi quería comenzar una conversación y otra parte simplemente darte un beso.

Qué raro que sería no? Que pase un tipo caminando y sin más, te parta la boca. Pero bueno, el amor es así, no avisa cuando llega. A ninguno de los dos.

Bueno, en realidad, yo me termine enterando. Estoy segurísimo de que te amo profundamente. Pero vos ni me conoces. Hasta creo que ni levantaste la vista cuando pase… No me registraste.

Pero yo sí. Te vi y quede anonadado por tu cabellera rubia. O castaña clara?… Esos rulos que saltaban al ritmo de tus sonrisas y carcajadas. Cuando hablabas movías las manos tan delicadamente que me imagine como serian tus caricias. Hermosas, dulces, estoy seguro!

Confieso que no estaba esperando el colectivo en la esquina del bar. De hecho, ni siquiera es una parada esa. Pero estaba tan entretenido con la imagen tuya que hasta iría nuevamente hasta allí para verte aparecer y reír.

Por desgracia tuve que continuar mi camino. Hubieras pensado que soy un psicópata si me veías ahí. No quiero ni imaginarme la cara que debería tener.

Me queda por decirte que me encantaría volver a verte. Esta vez me gustaría que sea sentados en la misma mesa del café, o en la de al lado… Pero te quiero ver.

Acepta esta carta como la declaración de amor de Juan. Ese es mi nombre, Juan.


PD: Mañana estaré a las tres de la tarde en el café. Voy a ponerme un saco negro y seguramente estaré leyendo algún libro de Verne, me gusta mucho la creatividad que tiene para inventar historias.




L.B.

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